
Una inspección de emergencia permitió descubrir varias perforaciones en uno de los muros de seguridad del pabellón 31 de la cárcel de Picaleña, en Ibagué, las cuales presuntamente estaban siendo realizadas por un grupo de internos para abrir una posible ruta de escape.
Según la información conocida de manera preliminar, la alerta habría llegado desde el exterior del establecimiento penitenciario. Ante el reporte, las directivas ordenaron una revisión inmediata en el punto señalado.
Durante el procedimiento, el personal de custodia encontró varios huecos en una de las paredes del pabellón. Al parecer, las perforaciones estaban siendo ampliadas progresivamente con el objetivo de atravesar completamente la estructura y facilitar la salida de los reclusos.
La intervención de las autoridades permitió detectar y neutralizar el presunto plan antes de que pudiera concretarse. Posteriormente, los daños encontrados en el muro fueron intervenidos y se reforzaron las medidas de vigilancia y seguridad en este sector del complejo carcelario.
Por ahora, no se ha establecido cuántos internos estarían involucrados, cuánto tiempo llevaban realizando las perforaciones ni qué elementos habrían utilizado para afectar la estructura.
Las investigaciones también buscan determinar si el supuesto plan de fuga contó con algún tipo de colaboración desde el exterior o si otras personas privadas de la libertad tenían conocimiento de lo ocurrido.
Tras el hallazgo, no se descarta que se ordenen nuevas requisas, inspecciones estructurales y controles especiales en otros pabellones de la cárcel de Picaleña.
Hasta el momento, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario no ha entregado públicamente un balance detallado sobre el caso, la identidad de los posibles responsables ni las medidas disciplinarias o judiciales que podrían adoptarse.
Las autoridades mantienen la situación bajo control mientras avanzan las indagaciones para esclarecer lo ocurrido.




