
La decisión de Ferney Varón de salir de Cambio Radical y aterrizar en el Partido Liberal no fue un simple cambio de camiseta. Fue, como él mismo lo define, una ruptura con una forma de hacer política que —según afirma— mantiene a Ibagué sin representación real en el Congreso y condenada al rezago frente a otras ciudades intermedias del país.

“En el Tolima hay seis representantes a la Cámara y ninguno es de Ibagué. Todos son de municipios. ¿Cómo va a progresar la capital si no tiene quien la defienda?”, cuestionó Varón en entrevista con Ángeles Televisión, al explicar las razones de su nuevo proyecto político.
El exconcejal fue directo al describir el estado de la ciudad. “Quisiera decir que Ibagué está excelentemente bien, pero no es así. El presupuesto es pequeño y los representantes no invierten en la capital. Por eso el atraso es evidente”, afirmó, comparando el desarrollo de Ibagué con ciudades como Manizales, Pereira y Armenia, que —dijo— “con menos años ya nos llevan ventaja en infraestructura y sistemas de transporte”.
Varón también puso sobre la mesa uno de los temas más sensibles: la falta de oportunidades para los jóvenes. “En municipios como Melgar hay empleo, sí, pero para el aseo o para cuidar carros. Cuando los muchachos se hacen profesionales no hay dónde trabajar. Terminan viniéndose a Ibagué, y aquí tampoco hay empresas. Al final se van para Bogotá o incluso para Estados Unidos”, señaló.
Sobre su salida de Cambio Radical, Varón fue aún más crítico. Aseguró que dentro del partido fue tratado como “relleno” y que su liderazgo terminó convirtiéndose en un problema. “Sacábamos votos sin dinero, con trabajo social, y eso no gustaba. Me metieron de relleno y después hicieron todo para que mi voz se callara, pero no se va a callar”, sostuvo.
El ahora aspirante liberal cuestionó duramente a las élites partidistas y la falta de relevo generacional. “Los partidos tienen dueños. Siempre te dicen ‘no es tu momento’. ¿Y cuándo es el momento? Nunca. Hay representantes de 70 y 80 años pidiendo otro periodo, mientras los jóvenes siguen esperando”, afirmó.
Para Varón, hoy el voto ya no se mueve por colores políticos sino por personas. “La gente vota por el líder, no por el partido. A veces es mejor ser cabeza de ratón que cola de león”, dijo, al explicar por qué decidió aceptar el aval liberal tras años de puertas cerradas.
Con un discurso frontal, crítico del establecimiento y enfocado en convertir a Ibagué en una ciudad de categoría especial, Ferney Varón busca capitalizar el descontento ciudadano y, sobre todo, conquistar a ese gran sector que no vota. “La mitad de la población no vota. Ahí está la diferencia. A ellos hay que decirles que esto sí puede cambiar”, concluyó.




