
La incertidumbre se apodera del gremio transportador en Ibagué. Representantes del sector, que aseguran agrupar a una amplia mayoría de conductores y propietarios, manifestaron que continúan a la espera de decisiones concretas frente a sus peticiones, mientras aumenta el malestar por la falta de avances.
Según voceros, aunque se han sostenido acercamientos, estos no han dejado resultados claros ni compromisos firmes, lo que ha generado desconfianza y preocupación dentro del gremio. Aseguran que, pese a la situación, se mantienen unidos y en constante comunicación para definir los pasos a seguir.
En ese contexto, la posibilidad de un paro empieza a tomar fuerza. Los transportadores advierten que, si no se presentan soluciones en el corto plazo, podrían acudir a las vías de hecho como mecanismo de presión, una medida que tendría repercusiones directas en la movilidad de la capital tolimense.
De concretarse el cese de actividades, miles de usuarios podrían verse afectados, así como el desarrollo normal de actividades comerciales, laborales y académicas en la ciudad. Por ahora, el gremio insiste en que aún hay espacio para el diálogo, pero recalca que el tiempo se agota y que esperan respuestas que den salida a la crisis.




