
La celebración del Domingo de Ramos se vio empañada por el decomiso de cerca de 2.000 ramos de palma en operativos sorpresa de Cortolima, la autoridad ambiental del Tolima. En una acción coordinada con la Policía Ambiental, los agentes pillaron a varias personas en Ibagué, Espinal, Melgar y Carmen de Apicalá en plena movida de hojas de palma real, esa que no se puede andar cortando por ahí.
Según Mónica Alexandra Hernández, ingeniera de Cortolima, la gente sigue erre que erre con la palma de monte, a pesar de las campañas que les han metido por los ojos sobre usar plantas vivas. «Es una lástima que, con todo lo que hemos hablado, la gente siga usando la palma de nuestros bosques», comentó con evidente frustración.
La ingeniera hizo un llamado a los feligreses y a todo el mundo a dejar de lado la palma silvestre para vivir una Semana Santa más amigable con la naturaleza. «Hay que respetar la flora, ¡es nuestro patrimonio!», insistió.
Cortolima no se quedó solo en los operativos. Durante el fin de semana, repartieron más de 10.000 plántulas de palma areca en iglesias, locales comerciales y avenidas principales. La idea es que la gente tenga una alternativa bonita para sus ramos sin necesidad de dañar el medio ambiente. Veremos si la estrategia da frutos




