
Tras un fuerte operativo internacional las autoridades capturaron en la ciudad de Bogotá Carol Viviana, la colombiana señalada de robar una reliquia sagrada y religiosa avaluada en una multimillonaria suma. La pieza: Un rosario en oro, madera y lino avaluado en dos millones de dólares y que data del año 1800.
Un equipo de la DIJÍN, en colaboración con las autoridades brasileñas, ubicó a la fugitiva en el barrio Bosa, al sur de Bogotá. «Gracias al trabajo de cooperación internacional, logramos su captura», declaró Sergio Camargo, jefe del grupo de investigaciones de Interpol Colombia.
A pesar de la investigación realizada no se ha podido dar con el paradero de esta importante joya la cual fue vendida en el mercado negro por $400.000 dólares, lo cual es solo una mínima fracción de su valor propio.




