
Como parte de un plan para fortalecer la seguridad en el transporte público, la Alcaldía de Ibagué inició la instalación de botones de pánico en 1.000 taxis de la ciudad. Estos dispositivos permitirán a los conductores alertar en caso de emergencia, activando una luz roja en el vehículo como señal de auxilio.
El secretario de Gobierno, Leandro Vera, explicó que esta medida busca mitigar la inseguridad y brindar mayor tranquilidad a los taxistas. A diferencia de otros sistemas, estos botones no estarán vinculados a teléfonos celulares, sino que serán de fácil acceso dentro del vehículo, garantizando una respuesta inmediata ante cualquier incidente.
«Esta es una estrategia que adelantamos junto a los conductores de la ola amarilla. Queremos que puedan desempeñar su labor con mayor seguridad en nuestra ciudad», afirmó la alcaldesa Johanna Aranda.
Además, la mandataria anunció que esta es solo la primera fase del plan de seguridad para el gremio. En el futuro, se proyecta la instalación de cámaras de vigilancia en los taxis, con el objetivo de mejorar el monitoreo y la respuesta ante situaciones de riesgo.
La iniciativa ha sido bien recibida por los conductores, quienes ven en esta medida una herramienta adicional para su protección en medio de los constantes hechos de inseguridad que enfrentan en las calles de la capital tolimense.




