
Una inversión de $9.341 millones para instalar paraderos del transporte público en Ibagué está bajo cuestionamiento. Concejales y veedurías advierten posibles fallas de planeación, problemas de accesibilidad y señalización desactualizada tras los cambios en las rutas de busetas.
El proyecto contempló 1.150 paraderos tipo banderín en las 13 comunas, con $1.119 millones destinados a la interventoría.

Cambios en las rutas generan dudas
El pasado 19 de octubre entraron en vigencia modificaciones en 14 rutas del transporte público colectivo. El concejal Jorge Bolívar cuestionó que algunos paraderos podrían haber quedado desactualizados y pidió revisar la planeación del proyecto. Además, advirtió sobre un posible detrimento patrimonial y solicitó la intervención de los organismos de control, sin que exista una conclusión oficial que confirme daños a los recursos públicos.

Por su parte, el concejal Arturo Castillo anunció que solicitaría al SETP y a la Secretaría de Movilidad los estudios técnicos para establecer si se contempló actualizar la señalización.
Denuncian problemas de accesibilidad
El veedor ciudadano Héctor Galindo advirtió que algunos paraderos podrían dificultar el tránsito de personas con discapacidad o movilidad reducida. También señaló problemas en terrenos que se vuelven difíciles de transitar durante las lluvias.
¿Quién responde por la inversión?
Las denuncias plantean interrogantes sobre la planeación, la actualización de las estructuras y las posibles adecuaciones. Ahora, el SETP y la Administración municipal deberán aclarar qué medidas tomarán frente a los señalamientos y cómo garantizarán que los paraderos cumplan su función.




