
El periodista y presentador Jorge Alfredo Vargas se pronunció públicamente luego de su desvinculación de Caracol Televisión, en medio de denuncias por presunto acoso sexual que también derivaron en la salida de Ricardo Orrego.
A través de un comunicado, Vargas aseguró que su retiro del canal se dio “por mutuo acuerdo” y defendió su trayectoria profesional, afirmando que ha ejercido el periodismo con “rigor, independencia y respeto”. En su mensaje, reconoció que pudo cometer errores, pero negó haber actuado con intención de causar incomodidad.
“Si en algún momento alguien tuvo una sensación diferente, lo respeto, advirtiendo que nunca mi actuar tuvo esa intención”, expresó el comunicador, quien además calificó este episodio como un momento complejo en su vida personal y profesional.
El pronunciamiento se produce tras la decisión del canal de apartarlo de sus funciones, luego de que varias mujeres, entre periodistas y trabajadoras del medio, hicieran públicas denuncias de presunto acoso durante el pasado fin de semana. Inicialmente, Vargas y Orrego fueron suspendidos mientras se evaluaban los señalamientos, pero días después se concretó la terminación de sus contratos.
Paralelamente, la Fiscalía General de la Nación abrió una investigación penal para esclarecer los hechos denunciados, en medio de una ola de testimonios que se difundieron bajo el movimiento #MeToo en el sector de medios.

Organizaciones como la Fundación para la Libertad de Prensa rechazaron lo ocurrido y pidieron que las autoridades adelanten investigaciones con enfoque de género, además de instar a los medios de comunicación a fortalecer sus protocolos internos para prevenir y sancionar el acoso laboral y sexual.
En la misma línea, el Círculo de Periodistas de Bogotá solicitó una investigación rigurosa y advirtió que, de comprobarse, estos hechos representarían una grave vulneración a la dignidad humana y a los derechos fundamentales.
Por ahora, Vargas no se refirió directamente al curso de las investigaciones en su contra, pero aseguró que asume la situación “con serenidad” y con la tranquilidad de haber actuado bajo principios de respeto y buen comportamiento.




