
Se pide mayor compromiso ambiental para no seguir afectando el abastecimiento de agua a más de 191.000 suscriptores.

La cuenca del río Combeima, que históricamente ha abastecido a la mayor parte de Ibagué, enfrenta un deterioro progresivo debido a prácticas humanas que están poniendo en riesgo su estabilidad.
Así lo manifestó el gerente del IBAL, Roberto Santofimio Varón, quien expresó su preocupación frente al incremento de construcciones, vertimientos y falta de cultura ciudadana en las zonas altas.
_“El crecimiento de la población urbana y la incorporación de sectores rurales al sistema de acueducto hacen que la demanda sea cada vez mayor. Por eso, proteger las cuencas es fundamental”,_ señaló Santofimio durante su participación en el conversatorio El Agua Nos Une Como Territorio.
El Gerente explicó además que hoy Ibagué depende de cuatro fuentes abastecedoras por los ríos Combeima y Cocora, y las quebradas Cay y Chembe, pero que el Combeima sigue siendo la columna vertebral del sistema. No obstante, su condición se está viendo comprometida.
_“El mal manejo de los suelos, los vertimientos directos a la cuenca y las intervenciones inadecuadas del territorio generan arrastre de sólidos, avalanchas y deslizamientos que obligan al cierre de bocatomas. Es un problema que tiene un origen humano evidente”,_ afirmó Santofimio Varón.
Pese a los retos, el Gerente reiteró que el IBAL garantiza agua de calidad y apta para el consumo humano, gracias a la operación permanente y al fortalecimiento de los procesos de captación y potabilización.
La entidad hizo un llamado a la comunidad a adoptar buenas prácticas ambientales, respetar las zonas de reserva, evitar botar basuras o residuos en áreas cercanas a las fuentes hídricas y denunciar actividades irregulares que comprometan la seguridad hídrica de la Capital Musical.




