
La exfuncionaria y líder política Carolina Hurtado realizó una fuerte denuncia pública al afirmar que fue víctima de violencia política mientras trabajaba en la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima. De acuerdo con su relato, su paso por esta entidad estuvo marcado por abusos laborales, discriminación institucional y presiones que, según sus palabras, respondían a intereses personales y políticos.
Según explicó, su desempeño profesional nunca fue cuestionado desde lo técnico o legal, pero sí desde lo político, ya que su liderazgo y postura independiente incomodaron a varios actores dentro de la entidad. Asegura que fue blanco de señalamientos infundados, marginada de decisiones estratégicas y objeto de constantes desautorizaciones. A su juicio, estas acciones respondían a una clara intención de silenciarla y debilitar su influencia.
Lo vivido, afirma, no fue un simple malentendido laboral, sino una experiencia sistemática de acoso institucional. La también exsecretaria de Desarrollo Social manifestó que su criterio profesional y autonomía fueron interpretados como actos de rebeldía, en un entorno donde —dice— se espera obediencia ciega y sumisión.
La líder tolimense señaló que, como mujer, enfrentó un doble reto: cumplir con sus funciones y defender su integridad en medio de un ambiente hostil. Para ella, el caso no es aislado. Asegura que muchas profesionales siguen enfrentando este tipo de prácticas y optan por callar por temor a represalias o a perder sus empleos.
Hasta ahora, la dirección de Cortolima no ha emitido ninguna declaración oficial en respuesta a las acusaciones. Sin embargo, diversos sectores políticos y ciudadanos han comenzado a manifestar su respaldo a la denunciante, pidiendo que se investigue lo sucedido y que se implementen medidas que garanticen espacios laborales respetuosos y equitativos.
Carolina concluyó su pronunciamiento con un llamado a romper el silencio, a dignificar el ejercicio del servicio público y a garantizar condiciones de trabajo libres de persecución. “Esto no puede seguir siendo normal. Las mujeres tenemos derecho a liderar, a decidir y a pensar con independencia, sin miedo al castigo ni al señalamiento”, enfatizó.




