
Pese a las cientos de voces críticas por la realización de las corralejas, el mandatario “pelachiva” insiste, con terquedad, en la realización de esas faenas de salvajismo y crueldad.
En un video editado, sin permitir preguntas y cuestionamientos, el alcalde de El Espinal, Wilson Gutiérrez, presentó lo que denominó “un balance” de las fiestas del Ssn Pedro en la segunda ciudad del Tolima.
El mandatario reconoció que aumentaron los casos de accidentes de tránsito durante las festividades y destacó la disminución de hechos delictivos, aunque fue asesinado un exmilitar. De igual manera, resaltó la realización del Día de la Lechona con resultados satisfactorios.
Cuando se refirió a los heridos de las controvertidas corralejas, Wilson Gutiérrez minimizó las cifras diciendo que “en el hospital San Rafael solo fueron atendidos 16 heridos”. Ya de por sí la cifra es escandalosa porque no se trata de otro asunto que dé la vida de las personas. El mandatario no tuvo en cuenta la cifra de 90 personas atendidas por la Defensa Civil en inmediaciones de donde se instaló la artesanal estructura para la realización de la corraleja.
El alcalde “pelachiva” apela al argumento de la tradición para seguir permitiendo estos eventos de barbarie donde toros y personas arriesgan la vida. Al alcalde se le olvida que apenas hace pocos años murieron varias personas cuando la estructura de la corraleja no soportó el peso de los miles de asistentes y se vino abajo.
El alcalde Gutiérrez también desestima, con terquedad inexplicable, las miles de voces que le advierten que los tiempos cambiaron y que estos escenarios de barbarie, salvajismo y crueldad ya no tienen cabida en la sociedad, ya no gustan. Son malas copias de eventos de este tipo en pueblos de la costa.
También argumenta que alrededor de la corrajela, decenas de personas lograron ingresos. Se trata de vendedores ambulantes que obtienen unos cuantos pesos en pocos días. ¿Y el resto del año qué? ¿No sería mejor la realización de otros eventos alternativos? ¿No sería mejor otorgarles microcréditos de emprendimiento y capacitación en temas empresariales que les ayuden a crecer durante todo el año?
Un periodista eufórico dijo en un grupo de WhatsApp que la corraleja dinamizaba la economía porque los vendedores de chuzos, chorizos y mazorcas iban a salvar el año con las ventas de esos días. Incluso, calificó de buitres a sus colegas porque habían criticado esas corralejas de salvajismo. Ese parece ser el principal argumento de la Administración Municipal Espinaluna. Claro que en ese preciso instante, adentro cientos de improvisados toreros maltrataban a un descarnado, flaco y desesperado toro criollo.
La posición del alcalde de El Espinal recuerda la histórica frase de la laureada película Gladiador: ¿Vale Roma la vida de un hombre? En este caso sería: ¿Vale una corraleja y una venta de chorizos la vida de un hombre?
Alcalde Wilson Gutiérrez: Miles de voces de rechazo a esas corralejas no pueden estar equivocadas. Es hora de escuchar sin arrogancia, pensando en la vida de los ciudadanos y en la vida de seres sintientes como los toros criollos que utilizan en esas faenas de incomprensible barbarie.




