
Rioblanco vive un despliegue de seguridad sin precedentes tras la llegada de la gobernadora Adriana Matiz, motivada por la creciente zozobra generada por la aparición de cilindros bomba y el aumento de la criminalidad en la región. En respuesta directa a la angustia de los habitantes, la mandataria lideró la llegada de un batallón de la Fuerza de Despliegue Rápido (FUDRA) del Ejército Nacional y un grupo especializado del GOES de la Policía Nacional. Estas unidades élite tienen la misión de fortalecer el control territorial, especialmente en el corredor vial Rioblanco-Chaparral, donde la presencia de artefactos explosivos y las acciones delictivas han sembrado el temor.
«Venimos a revisar el tema de inseguridad que se está presentando en el municipio de Rioblanco y sobre ese tema tengo que contarle a todos los rioblancunos que traemos una fuerza especial del Ejército Nacional que viene a fortalecer toda la seguridad», afirmó la gobernadora Matiz al anunciar el refuerzo militar. Explicó que la FUDRA y el GOES se enfocarán en el control territorial para «defender nuestro territorio» y «evitar que se sigan presentando estos hechos» que han alterado la tranquilidad de la comunidad.
La presencia de estos grupos especiales se suma a las acciones ya en curso del Ejército, que avanza hacia Rioblanco con «toda la precaución posible, haciendo el debido ejercicio del control territorial». La llegada de este importante contingente busca restaurar la confianza y la seguridad de los habitantes, especialmente en vísperas de la crucial temporada de cosecha cafetera, cuya economía se ve amenazada por la inestabilidad. La gobernadora Matiz reiteró que este incremento del pie de fuerza significa un mayor control territorial para devolver la tranquilidad a los ciudadanos, en un momento donde la seguridad es prioritaria ante la amenaza latente en la región.




